Resumen

No basta con profesionales que posean un arsenal de conocimientos y que estén calificados; sino se requiere que puedan poner en acción esos conocimientos, alcanzando un desempeño idóneo en un campo específico de la acción profesional, con el desarrollo de tareas concretas y relevantes, con las que se proporcionen respuestas o soluciones variadas y pertinentes. Todo ello, analizado desde criterios objetivos y válidos permite concluir la existencia de una determinada competencia. Por tal razón se considera necesario diseñar un procedimiento que permita gestionar las competencias teniendo presente las características del contexto cubano. Para ello se emplearon los siguientes métodos: inducción-deducción, para la búsqueda de la mejor respuesta, referida a la concepción y diseño del procedimiento, además del análisis-síntesis, para la construcción del marco teórico, que sustenta el procedimiento. Este tiene como principal característica ser flexible e integrador. El procedimiento diseñado para gestionar la competencia es flexible por su capacidad de contextualización a diferentes organizaciones y hacia lo interno, por la posibilidad de ajustar pasos durante la intervención; e integrador porque se concibe a partir de interrelaciones entre fases y pasos que brindan seguridad en su ejecución. Permite integrar información de los componentes de la competencia a través del cálculo de los índices y hacer más factible la toma decisiones sobre los resultados del procedimiento.